Vendido Pedro de San José Betancur; Hermano Pedro
El Santo, popularmente conocido como Santo Hermano Pedro fue un religioso franciscano nacido en Tenerife y que marchó como misionero a Guatemala donde fundó la Orden de los Betlemitas. Es considerado un personaje histórico de las Islas Canarias, siendo además una figura clave en la historia y en la evangelización de  Guatemala donde realizó una gran labor social fundando el primer hospital de convalecientes y la primera escuela popular para niños y adultos, sin que importara edad, raza o religión para la aceptación en estas dos instituciones. Se le representa con hábito franciscano y una campana, en ocasiones se acompaña también de una lanza de pastor canario, haciendo referencia a su procedencia y a la profesión de su padre en las islas. 

Se le representa aquí en un momento de agitación, tañendo la campana con su mano izquierda mientras que con la derecha sujeta una cruz. La mirada elevada al cielo en actitud implorante, el rostro realista con las arrugas muy marcadas y los cabellos canosos, incluso los de la barba que cae en ondas sobre el pecho. La forma de marcar la expresión y el paso del tiempo, tanto en el rostro como en las manos, así como el tratamiento del cabello y la barba nos lleva a otros santos del pintor madrileño, como el San Onofre pintado hacia 1645 y hoy conservado en el Museo Del Prado (invent. P003027) mostrando en ambos casos un fuerte naturalismo y un profundo conocimiento de las corrientes napolitanas del momento.

Pedro de San José Betancur; Hermano Pedro

El Santo, popularmente conocido como Santo Hermano Pedro fue un religioso franciscano nacido en Tenerife y que marchó como misionero a Guatemala donde fundó la Orden de los Betlemitas. Es considerado un personaje histórico de las Islas Canarias, siendo además una figura clave en la historia y en la evangelización de Guatemala donde realizó una gran labor social fundando el primer hospital de convalecientes y la primera escuela popular para niños y adultos, sin que importara edad, raza o religión para la aceptación en estas dos instituciones. Se le representa con hábito franciscano y una campana, en ocasiones se acompaña también de una lanza de pastor canario, haciendo referencia a su procedencia y a la profesión de su padre en las islas. Se le representa aquí en un momento de agitación, tañendo la campana con su mano izquierda mientras que con la derecha sujeta una cruz. La mirada elevada al cielo en actitud implorante, el rostro realista con las arrugas muy marcadas y los cabellos canosos, incluso los de la barba que cae en ondas sobre el pecho. La forma de marcar la expresión y el paso del tiempo, tanto en el rostro como en las manos, así como el tratamiento del cabello y la barba nos lleva a otros santos del pintor madrileño, como el San Onofre pintado hacia 1645 y hoy conservado en el Museo Del Prado (invent. P003027) mostrando en ambos casos un fuerte naturalismo y un profundo conocimiento de las corrientes napolitanas del momento.

Lote nº: 61
Autor: ATRIBUIDO A FRANCISCO COLLANTES (Madrid, h. 1599 - Madrid, h. 1656) Tipo de objeto: Medidas: 76 x 92 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

Precio de salida: 6000 €
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